Los anuncios 2 – Grisina
March 29th, 2008Grisina era parecida a Lucrecia, pero no estaba tan loca. Igual de gris, pero pertenecía a Sebastián, mi mejor amigo de la primaria. Me quedaba a dormir en su casa y a veces despertaba con la gata al pie de mi cama. Nada fuera de lo normal. Pero un día abrí mis ojos en los suyos. Oscuros e infinito, lo que veía en ellos me daba un pánico grande como el barrio. Grité y sobresalté a medio mundo, pero nadie me entendió. Ay, no seas así tampoco, que la gata hace siempre eso, me dijeron, pero no te va a hacer nada.
En séptimo cambié de colegio y fueron pocas las veces que volví a quedarme. Grisina, que se frotaba contra nosotros en el jardín de invierno cuando quería pedirnos comida, vivió hasta los 20 años, hace poco.

