En una baldosa
Caminaba Buenos Aires cabeza gacha. No podía mirar arriba. Pisaba baldozas, ninguna me calzaba. Pánico tenía de caer, reincidir, en una que me calzara justo y no poder salirme nunca más. Tu amenaza doblaba cada esquina nublada. La mía era dejar de latir por exceso, o que me petrificara una mirada. Ahora ya no. Ahora me podés matar tranquila.
This entry (Permalink) was posted
on Tuesday, April 8th, 2008 at 2:11 am and is filed under Abrazos, Buenos Aires, De giras psicotrópicas.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0
feed.
You can leave a response
, or trackback
from your own site.


2 Responses to “En una baldosa”
April 8th, 2008 at 8:52 pm
hermoso, qué lindo es leerte.
no seas tan tacaño con tus letras.
queremos +!
April 13th, 2008 at 6:35 am
hola che llegue a tu blog buscando coincidencias con uno d mis libros favoritos “la Voluntad” de Martin Caparros y Eduardo Anguita, y finalmente encontre el blog q hoy estas usando
Un abrazO
Leave a Reply