
Estaba en el ex-Belgrano Norte (Retiro-Villa Rosa) de las 14.30 del domingo. Flaco, tenía cara de miedo y nariz rasguñada. Las zapatillas de la señora juraron que no era suyo. Cuando el tren partió, quiso saltar por la puerta y el guarda lo atrapó justo. Se agarraba con alma y garras a su salvador, que se perdió por otro vagón.

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on Tuesday, May 13th, 2008 at 11:06 am and is filed under Gatos haiku.
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2 Responses to “”
May 13th, 2008 at 11:58 am
En el Sarmiento, por raro que parezca, los gatos no tienen esa tendencia a la poesía…
January 5th, 2012 at 5:21 am
Sometimes it Is a pain in the ass to read what people wrote but this site is really user friendly!
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