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Somos hermosos, estamos condenados

December 29th, 2010

Un buen día nos quedamos sin palabras. Y nos dimos cuenta de que tampoco las necesitábamos tanto.

Cartografía

December 27th, 2010

Quiero tatuarme en los ojos,
la cartografía de tu piel.
Recorrer cada esquina y cada pliegue,
todos los archipiélagos y constelaciones.
Perderme siempre, que me encuentres a veces,
pero sin escaparme nunca.
Quiero pintarme la espalda,
con la silueta continua de tus manos,
para no distinguir nunca dónde
terminan las tuyas ni empiezan las mías.
Quiero estar repleto de moretones,
de los cascotazos que salen de tus pupilas,
porque toda vez que te miro a los ojos
estoy petrificado en una lluvia de meteoritos.
Quiero sumergirme y ahogarme
en el torrente de tu voz, mar calmo
sin importar lo que digas, siempre
y cuando oiga el eco de un Te amo.

Acción

December 16th, 2010

Escena I, interior, día, la mujer más hermosa del mundo sale de ducharse con una bata rosa y el pelo mojado, se acuesta y besa al protagonista. Escena II, exterior, tarde, una lluvia de hojas y una cortina de gotas, una cama de madera, el tren a lo lejos, la plaza vacía, y los dos protagonistas. Escena III, exterior, noche: llueve en una esquina, digamos, una esquina cualquiera de Buenos Aires, llovizna apenas, y los protagonistas van de una esquina a otra, con algo de sangre en el torrente alcohólico, flotan entre los rayos y truenos de fondo, tanto bajo flotan, y la llovizna empieza a derretir el asfalto y a desdibujar los edificios hasta que no queda nada más en el mundo que los protagonistas, bañados de besos, de hipo, de tantas veces que dijeron “chau” que no se la creen ni ellos mismos. Escena IV, interior, hora indeterminada, un océano de baldosas cubiertas de remeras, cinturones, envoltorios, zapatos, preservativos, dudas, penas, cenizas y llanto; y la isla de 2,66 metros cuadrados que resguardaba a los protagonistas del resto del mundo; los protagonistas se besan y se dicen te amo. Escena V, exterior, autos que surfean entre las luces porteñas a oscuras, los protagonistas se besan y se ríen, se ríen y se vuelven a besar, se ríen y se besan tanto que nunca escuchan el tacómetro desbordado. Escena VI, noche, muchísimos fuegos artificiales por el recambio del calendario gregoriano, acaso los protagonistas no los escuchen nunca. Escena VII, exterior, día, el protagonista camina por Union Avenue, dobla en Scholes, sube unas escaleras, llega con las compras para el desayuno al departamento donde la mujer más hermosa del mundo todavía duerme y se puede ver el polvo flotando gracias a la luz que entra por la ventana.

Fuente de la foto.

Tormenta

December 1st, 2010

Y fue casi como llover en un balde
que de a gotitas hicimos
que de un chat intrascendente
y un par de tragos de más
y algunas vueltas excesivas en auto
y algunas noches un poco estroboscópicas
y alguna distancia salvada
y otros insomnios al unísono
-que, no lo sabíamos, eran desvelos compartidos-
y un par de textos que mejor perder
y unos pocos besos reprimidos
fue de todo eso y algo más
que se hizo esta tormenta
que me lleva y me arrastra
que me inunda y no quiero que pare jamás.