Casi Haikus » Abrazos

Violeta

August 5th, 2010

Formemos un trío hermoso y violento: vos, yo, y nuestras perversiones. Un huracán de lucecitas en lo oscuro, el zumbido del vuelo del cuero, un tambor con nuestros latidos en corcheas, los ríos y las sábanas. Nos dará el viento en la cara, las tormentas compartidas, mientras nos miramos en el abismo del otro. Nos broncearemos los labios y las mejillas de rosa, cada vez que el cielo se vuelva violeta.

Autor de la foto

Haiku del estribo

June 18th, 2010

Cielo naranja
el río nos hamaca
rutas de metal.

El vuelo

May 3rd, 2010

Manejo casi de noche. General Paz, Ricchieri, Ezeiza. Estaciono. Falta media hora para que aterrices. Salgo a prenderme un pucho. Esclarece.  Te anuncian. Como te anuncié tantas veces. Como si hiciera falta anunciarte. 17 minutos. Aterrizás. Aduana. Migraciones. La manga, tus pasos, el traqueteo de la valija, la gente que viene y va, los latidos unidos y arrítmicos, mis pasos en círculos. Y emerges entre el vidrio y el plástico. Y veo tu pelo, tu cara ubicua, tu todo. Y avanzás. Me quedo quieto. Un paso, y otro. Avanzo.

Pasos

April 20th, 2010

Si por cada palabra vertida al aire
por cada silencio que te grita
Si por cada momento que te recuerda
por cada rincón que te evoca anticipada
Si por cada sueño en el que irrumpes
por cada latido con dedicatoria
Si por cada desbeso desperdiciado
por cada abrazo que queda trunco
Si por cada árbol que te florece
por cada charco que te hace río
Si por cada viaje que no nos acerca
por cada segundo que nos arrima
Si por cada uno de esos instantes
avanzaras un paso,
Ya seríamos beso, abrazo y uno.

Declaración de principios

January 18th, 2010

Yo te hago mía y sólo mía
no porque te quiera,
ni nada por el estilo,
sino porque me creo con derecho
-después de haber recorrido tanto trecho
después de haber esperado tanto tiempo-
de hacerte lo que yo quiera
incluyendo, a saber:
llenarte de besos hasta la asfixia
morderte un talón, los dos pies, la panza y las axilas
ponerme celoso hasta de los mosquitos
-esos irreverentes de mierda, que no sé quién les ha dado permiso a tu sangre,
que también es mía
como tu sudor, tu cera de la oreja y tu saliva-
insultarte de elogios, abrazarte con indiferencia
penetrarte con la mirada toda una tarde sin que te enteres
tragarme toda tu respiración profunda
y la superficial también
escupirte, apagarte un pucho en la espalda
tajearte con mi cuchillo
el que usé para cocinarte,
(porque si llegabas a la noche y la cena no estaba lista me ibas a pegar, y con razón)
esperarte dos o tres o siete horas
e irme a la mierda cuando llegues, porque estoy ofendido y no sé bien por qué
decirte que te quiero y que sea mentira
decirte que te amo y que no me creas un carajo
-y lo bien que hacés, porque soy un mentiroso crónico-
me creo también con derecho a hacerte renegar
a llevarte a comer a las 4 de la mañana
a no hablarte jamás en serio
porque nadie merece semejante castigo
a atormentarte con mensajes de texto en horarios irreverentes
a escribirte porquerías llegando ebrio a las 8 de la mañana
a declararte, ante escribano público, mi putita
abusar de vos en las formas más viles
y obligarte a que te guste, es parte del trato
también declararme unilateralmente tu putito
y entregarme del todo
de forma tal que si quisieras asesinarme en ese instante preciso
no sólo no opondría resistencia, sino que te lo suplicaría a gritos
a bramar como un animal y gruñir como un desquiciado
a dejarme arrastrar por los suelos y por el cielo
y dejarme cargar de penas, que las valés

Masoquismo

April 23rd, 2008

Desde que me apuñalaste con las pupilas, se me incendia el estómago y el cerebro. Hablarte es un masazo intraparietal, verte una alegría que me infla hasta que me revientan las costillas. Cada decepción, cada abandono me taladran la ingle, aunque no pierda ya por vos el poco sueño que me queda. Pero cuando esquivo el sablazo, me caigo en tu mirada y te veo sonreir, todo se cura. Eso también pasa, y por eso me gusta.

En una baldosa

April 8th, 2008

Caminaba Buenos Aires cabeza gacha. No podía mirar arriba. Pisaba baldozas, ninguna me calzaba. Pánico tenía de caer, reincidir, en una que me calzara justo y no poder salirme nunca más. Tu amenaza doblaba cada esquina nublada. La mía era dejar de latir por exceso, o que me petrificara una mirada. Ahora ya no. Ahora me podés matar tranquila.

El método/1

March 18th, 2008

Hay tantos como esgrimistas. Se mira como se vive. Algunos son artistas de la fina estocada de ojos, que priva del sueño y obliga a caminar flotando. Otros estilan el sablazo contundente de Hydra, que paraliza en el acto y puede matar a los ñatos de corazón. Muchos son moderados para todo, y tienen una vista que ni fu ni fa. Al menos respiran y viven. Los ciegos tienen liga propia; es casi otro deporte. No confundir con los que no miran. Ah, son los peores. Esos te la mandan a guardar y nunca sabés bien cómo…

El arte

March 18th, 2008

El esgrima de miradas es un arte. Para practicarlo, necesítanse: almas dos (2), par de miradas dos (2). Cuando su alma esté a punto -usted sabrá-, busque alguien que lo mire. La coincidencia es fundamental. El timing también. Cruce los ojos con los suyos. Póselos. Respire. Proceda.

March 8th, 2008

Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.

Rayuela.

Hacía frío y había nevado, nueve meses o una vida atrás. Nada sabía yo, pero creo que estaba muerto o bien enterrado, cuando te posaste a unos metros a cantar. En el fondo de casi todo, en el cénit del invierno más crudo y largo, creíamos que nada queríamos. Pero tut tut y tiqui tiqui, cantábamos y derretíamos de a poco la nieve. Sin buscarnos, casi sin querer, nos curamos mucho de a poco, con poquito. Todavía no entiendo del todo, pero sé que poco hay que entender. Secas las alas, empezamos a agitarlas y un buen día nos fuimos a flotar. Y nos fuimos. Porque curados y con el sol a cuestas, cada uno tenía que volar para su lado. Esto sigue siendo verdad, aunque días de mierda, mudos como estos nos hagan creer otra cosa.