Casi Haikus » De giras psicotrópicas

Me gusta mañana.

February 26th, 2011

El futuro va a ser más que nada recordar la tarde de ayer, navegando los durmientes del banco frente al delta, cuando no existían las horas. Mañana va a ser ayer, va a ser cuando nos peleamos porque no encontrábamos la calle que salía al río, ni manejando yo ni vos al volante. Mañana va a ser agua marrón, choripanes y manzanas acarameladas, corazones de cartón y lentes de sol, el freno de mano puesto, la eternidad. Mañana vamos a ser los dos mirando el río a las 18.35, subidos al pasto, bajados del viento, ajenos al mundo, para siempre. Me gusta mañana.

Me verás caer

October 8th, 2010

Es una injusticia que la ciudad haya sido fundada sobre un pozo, sobre una ciénaga. Envidia de los pájaros, que pueden verla toda a su vuelo. Que nos toque una autopista al techo de la ciudad, que se te embotellen las pupilas viendo a todas las luces juntas a destiempo. Ver millones de caras de éxtasis espantados en la picada hacia el vacío. No aterrizar jamás.

La espectacular foto es de Charly Díaz Azcue.

Procedimiento

January 22nd, 2010

Te avisto desde lejos,
me aproximo.
Te circundo y te rodeo.
Me das la espalda cruel y generosa,
Y sobre ella revoloteo.
Y lanzo chorros de suspiro.
Y dejo bandadas de besos.
Y cardumenes de mordidas.
Y ríos de saliva.
En esa selva en la que se vuelven tus hombros.
Alumbrada por esos dos lagos entre tus ojos.
Yo te invado con las dos columnas de mis brazos.
Y te encierro entre la pared y mi pecho.
Porque aunque no quieras quererlo,
La arremetida es inevitable.
Y ya nada hay que pueda hacerse
para que no nos deshagamos en besos, suspiros y miradas.

La verdadera trascendencia

April 29th, 2008

El nirvana es, para los budistas, la mayor iluminación existente en el universo, un estado trascendental interminable que se define por lo que no es.

Hay también un pequeño nirvana: el Satori, una iluminación pasajera que nos hace darnos cuenta de que somos uno con el universo, pero no nos hace fundirnos del todo en él como el nirvana. Es un milagro breve, una trascendencia temporal.

Todos somos Buda, pero creo que la verdadera trascendencia, lo que nos hace inmortales, y universales, lo que nos transforma en pequeños dioses humanos, es la fugacidad. Por eso prefiero los hombres, lo terreno, lo efímero, que es de verdad trascendente.

Esto también pasará. He ahí el milagro. He ahí el Satori.

Cuesta arriba

April 18th, 2008

A tu encuentro caminé cuadras estiradas hasta el ridículo. Respiraba cemento haciendo pie en la niebla. Llegué al claro, a la luna y a vos. Con el dedo apunté al sueño. Tengo hambre, dijiste, y nada más. No eras otra y el escenario mutó por el foro. Partimos a nadar cuesta arriba en el plástico.

En una baldosa

April 8th, 2008

Caminaba Buenos Aires cabeza gacha. No podía mirar arriba. Pisaba baldozas, ninguna me calzaba. Pánico tenía de caer, reincidir, en una que me calzara justo y no poder salirme nunca más. Tu amenaza doblaba cada esquina nublada. La mía era dejar de latir por exceso, o que me petrificara una mirada. Ahora ya no. Ahora me podés matar tranquila.

March 21st, 2008

Abajo nuestro, alfombra de jazmines. Más abajo aún, el cielo abierto.

-Qué vivo, te gustan las lindas a vos.

-Ya sé, tengo que apuntarles a las feas, porque de las lindas me enamoro y ahí se va todo al carajo.

Escuché un claro perdido, apuramos otro trago, y seguimos mirando hacia arriba.

Valizas – Samba de luz

January 30th, 2008

Hastiados del Rey de la Milanga, huímos hacia otro bolichito a vela y con mesas rústicas al aire libre. Sólo quedábamos Germán y yo, esa noche. El mozo, tan cuelgue como nosotros, nos cargaba (“¿Qué es una birra? Nah, mentira, ya les traigo. ¿Son de Montevideo, ustedes?”) mientras nos traía el pedido incompleto, que por escasez terminó siendo… sanguche de milanesa. Andaríamos por algún planeta cuando oímos “bueno chicos, vamos a tocar”.
A la mesa de al lado se sentaron dos guitarras, una pandereta cantante, un cantante a secas y un matófono. Y arrancaron. Nunca dos canciones de bossa hicieron semejante samba cósmica. Con cada acorde las velas derretían las cuerdas y la cordura. Músicos y música reverberaban en su camino hacia dentro de nosotros, llenándonos de luz. Cerraron con “Manuel Santillán, el león”,
flotando el aire de la noche y los presentes, poniendo todo patas para arriba.
La gorra y el mozo eran anécdotas de otro universo. Casi no puedo terminar tragar la cerveza, porque me había atorado con tanta luminosidad, tanta vida fluorescente bajo el cielo negro.

Valizas/2

January 20th, 2008

Tras mucho caminar la negrura, arribamos al “centro” de Valizas y nos vimos envueltos en pequeñas llamas. Allí no hay alumbrado público; los artesanos reinvierten el ABL en botellas y bidones vacíos que llenan de arena. Adentro colocan velas. Los fuegos ténues sobran para iluminar rostros y almas. Entendí pronto que estaba en el lugar correcto. En armonía con ellos y con el universo, complementada por la música y el aire. En paz. Acaso encontrara lo que buscaba.

El ''centro'' de Valizas con sus artesanos

Madrugón

January 6th, 2008

La madrugada fría del verano me desviste de noche, me eriza los pelos y las pieles, me saca las estrellas de la cabeza. Cambia vestido cóctel negro por camisón celeste, me reposa la vista y el cuerpo. La brisa fresca apaga el ardor de los ojos y me quiero hacer del aire, para que ni el aire mismo pueda hacerme daño. Pasan los silencios para poder escuchar el latido de la tierra, y quiero enterrar la cabeza en ella como un tubérculo para acallar mis pensamientos. Que la tierra me trague para volver a ella y crecerla desde adentro. Pasar al cielo y soplar el viento que me deshaga y me lleve a flotar. Ida y vuelta a nuestro principio y volver siempre a encontrarnos en el soplo final.