January 13th, 2010
(se para el motor del taxi en un semáforo y el taxista se excusa)
-”Se me sueltan las 4 tuercas del filtro y se mete aire, entonces me complica la combustión. Lo vengo acelerando de más todo el día”
- Y ¿lo arregla usted, o lo lleva al mecánico?
-”le meto mano yo… el 504 es un fierro y es sencillo. Ahora los nuevos tienen computadoras es imposible arreglar cualquier cosa”
- Igual, ya no veo muchos 504. Una pena porque es grande y el andar es cómodo (???)
-”Es que un taxi puede tener como mucho 12 años de antigüedad, y el 504 se dejó de fabricar hace 11 años. El año que viene ya no vas a ver ninguno y yo me voy a tener que comprar un coche de mierda como el Corsa horrible ese, para seguir laburando”
(Claro, no podía terminar sin una queja)
Buen post de @demimollo en su genial blog Adicto al Taxi.
August 20th, 2008
El sorete del mecánico me dijo que el auto iba a estar en 2 ó 3 días. Tardó una semana. Obvio. $600 me cobró, me cagó el mes el hijo de puta. Igual, le pagué porque me tenía que subir al auto urgente, no podía estar más en casa. El pibe no me habla ni del colegio. La nena, la más grande, ni quiero saber en qué anda, a la hora que vuelve. Lo peor es mi mujer, ni hablar. Me volvió loco toda la semana. Que las cuentas, que los chicos, que mi suegra, que el alquiler. Pobre, si no supiera cómo está la cosa la mandaría a laburar, que está al pedo como cenicero de moto.
Ahora por suerte ya está. Volví a la remisería. El gordo está deprimido, el negro va cuando quiere, y Catini me mira mal y me dice que tenemos que hablar, pero no hablamos. No importa, todo se pasa cuando me subo al auto. Arriba del 504 estoy tranquilo y no me jode nadie. Ya no hace más ruido. Ni hay nadie en la calle. Tres viajes, hoy. Nadie.
July 23rd, 2008
En l’escuela me enseñaron que a esta ciudad la fundó Juan de Garay, pero antes ya la había fundado Pedro de Mendoza. Hizo un fuerte, pero se peleó con los indios, le asediaron el rancho y lo dejaron desabastecido. Los españoles comían ratas, perros, caballos, hasta que no les quedó más nada que comer y Pedro de Mendoza se fue pa’l norte, no sea cosa que los indios se los comieran también a ellos.
Después vino Juan de Garay y levantó la ciudad en damero, que es con una plaza central y manzanas cuadradas alrededor, mirando al norte. En l’escuela menseñaron que la hizo así para que los vientos del sudeste no vuelen todo por la calle. Pero mientras recorro Lanús, Avellaneda, Capital, como si fueran desiertos de cemento, tierra arrasada donde no se ve un alma, donde los pocos que todavía salen a la calle parecen escapar, pienso que fue por otra cosa. A Buenos Aires la fundaron hace cuatrocientos años con los mismos miedos: a cagarte de hambre, a salir y que te coman los indios, a tener que levantar el rancho e irse pa’l norte.
En todo eso venía pensando hoy, que no había ningún viaje, cuando escuché un estruendo. Me quedé en Fiorito: se me terminó de cagar el eje delantero.
June 18th, 2008
Tenemos compañero nuevo. El ingeniero que lleve la otra vez a Constitución, Álvarez se llama. Contó que trabajaba en ENTEL y aguantó unos años después de que la privatizaron, pero hace poquito nada más lo rajaron. Se cansó de ir a entrevistas, vio el cartel de “tomo auto” y uso parte de la indemnización para arreglar el Galaxy que tenía. Dice que es hasta que encuentre otra cosa. Como todos, bah. El Negro Martínez se hizo amigo enseguida y organizó un asado en lo de Mechi y el gordo para festejar. Algo hay que celebrar, ¿no? A Catini le da mala espina, pero no me dijo por qué. Mientras tanto yo sigo juntando una miseria, el traqueteo no para, y ahora hace un ruido feo en cuarta. Mejor me voy que ya me llama el gordo con los chori.
June 13th, 2008
No sabés lo que me pasó. Levanto a dos en Pavón y Andrade, cerca de la estación, me hacen ir hasta enfrente del bingo y me dicen “Esperame acá”. Bajan los dos, yo me quedo tranquilo escuchando la radio, con el auto en marcha. A los tres minutos se vuelven a subir y me gritan “Rajá, rajá, pelotudo, corre”. Habían afanado el bingo, enfierrados y con caretas en la cara. No se puede creer, a las tres de la tarde, plena luz del día. Me hicieron ir a los pedos hasta Fiorito y ahí los dejé. “Enfilá de nuevo y ni mires para atrás, ¿escuchaste gordito?”, me dijeron. Más vale, salí corriendo de ahí. Como era temprano y había sido el segundo viaje del día volví a la remisería. ¿Qué iba a hacer sino? Salió un viaje para Villa Diamante, pero no en pedo lo agarraba. Y el 504 no para de hacer ruido.
June 10th, 2008
El mecánico piensa que soy boludo o que recién aterricé de Miami. Es el eje delantero y me quiere sacar media luca. Dice que el repuesto no se consigue y está carísimo. Como si fuera un 405 o un BMW. Como si yo no lo hubiera visto con El Rulo Ruleman, ese que levanta autos y vende las partes en Warnes. Me quiso ver la cara, que se haga ortear.
Hoy hice cinco viajes de nuevo, pero me salvó una mina que iba a Palermo con dos nenes. La pinta de cogotuda que tenía, si vieras el terrible derpa sobre Libertador donde la dejé, mamadera. Con esto tiro un rato. A la vuelta, por Pavón agarré un bache del tamaño de un cráter. Ahora traquetea peor y no hay radio que lo tape. Mecánico del orto.
June 4th, 2008
Una de cal y una de arena: hice como siete viajes hoy, pero mientras llevaba a uno a la cancha de Lanús, entraron a afanar otra vez en la remisería. Decí que el gordo había salido y estaba solita Mechi, que le dio todo enseguida, sino… vos viste como es de sacado. Por suerte yo ya había cobrado lo del mes. Catini no, se quiere matar. Igual para la diferencia que hace cuando lleguen las cuentas en unos días… Se lo contaba a una vieja que iba a malvinas, para el lado del cementerio. Me dijo que la gente ya no quiere salir a la calle. Lógico, como están las cosas… Y el auto sigue traqueteando, la puta madre. La semana que viene, al mecánico.
May 30th, 2008
Hoy estuvo peor: tres viajes en todo el día. Encima de Pavón y San Martín a la estación, todo así. No se ve un alma en la calle, a lo sumo un par de personas por Mitre o Pavón. Yo no sé qué hace la gente, pero no me gusta que no haya nadie. El Negro Martínez dice que con la falta de laburo, nadie va a querer salir para que lo maten al pedo. Yo no sé, pero más vale que empiecen a salir o nos fundimos todos. Encima el coche empezó a traquetear de a ratos y me parece que son los ejes. No me quiero imaginar lo que me va a costar el arreglo. Subí la radio para no escucharlo. Mejor no escuchar.
May 27th, 2008
Es increíble la malaria que hay. Hoy hice cinco viajes. Cinco nada más. Y todos cortos; veinte cuadras o menos. El único más o menos fue un ingeniero que iba al centro a una entrevista. Hace tres meses que busca laburo, dijo, y nada. Cómo será que lo alcancé hasta Constitución y de ahí se tomo el subte, porque para el viaje entero no le alcanzaba. Si esto sigue así, yo no sé qué va a pasar.
